Un análisis sobre datos de las pruebas Aprender y PISA muestra que el 45% de los jóvenes santafesinos acumula al menos 15 inasistencias anuales. El fenómeno es visto como el mayor freno para el aprendizaje.
La provincia de Santa Fe registra un preocupante deterioro en los niveles de presencialidad escolar de nivel medio. Según el informe «Ausentismo: ¿qué sabemos acerca de cuánto faltan los estudiantes?», el porcentaje de alumnos con inasistencias reiteradas pasó del 34% en 2022 al 45% en 2024, instalando una señal de alarma en el Ministerio de Educación.
La investigación profundiza en la conducta de los estudiantes del último año de secundaria, revelando que el problema tiende a agravarse de manera focalizada. Actualmente, el 10% de los chicos santafesinos falta 30 días o más por año, una cifra que impacta directamente en la continuidad pedagógica. A nivel nacional, la situación es aún más compleja, con un promedio del 51% de ausentismo severo, encabezado por provincias como Buenos Aires y Tierra del Fuego. Los directores de las instituciones educativas coinciden en que las faltas son un «obstáculo serio». En la comparativa de factores que limitan el progreso académico, el ausentismo estudiantil (46%) se posiciona por encima de otras variables como:
- La impuntualidad sistemática de los adolescentes.
- Los rendimientos pedagógicos deficientes.
- El ausentismo del personal docente. Este fenómeno de «polarización» muestra que, mientras un grupo mantiene una asistencia perfecta, el sector que solía faltar de forma moderada ha pasado a integrar las filas de quienes pierden gran parte del calendario escolar, debilitando la estructura de aprendizaje colectivo.
El estudio concluye que el país se ubica entre los puestos más altos de ausentismo a nivel global, lo que obliga a las autoridades a repensar estrategias que garanticen la permanencia de los alumnos dentro del edificio escolar.
