El Monitor Industrial del Ipec confirmó una fuerte retracción interanual en enero, profundizando el escenario crítico que atraviesa el entramado manufacturero de la provincia.
La industria de Santa Fe comenzó el 2026 con signos de marcado deterioro. Según los datos oficiales presentados esta semana, la actividad en las plantas locales registró una baja del 9,7% en comparación con el mismo mes del año anterior, evidenciando que la recesión aún no encuentra su piso.
El relevamiento estadístico muestra un panorama sombrío para la mayoría de las ramas productivas. Sectores estratégicos como la metalmecánica y la siderurgia lideran las estadísticas negativas, afectados por una demanda interna que no logra repuntar. Si bien se observó una mejora marginal del 1,3% respecto a diciembre, los especialistas advierten que este movimiento es insuficiente para modificar la tendencia de fondo. La crisis se extiende también al plano del comercio exterior, donde las manufacturas de origen industrial perdieron un terreno histórico, dejando a la provincia en una posición de mayor dependencia de productos primarios.
Frente a este diagnóstico, el desafío para el primer semestre del año será detener la sangría en los niveles de ocupación y reactivar el consumo doméstico.
