Luego del temporal que descargó más de 100 milímetros en diversos puntos de la provincia, el pronóstico anticipa una jornada de martes con abundante nubosidad y lluvias aisladas. La temperatura máxima no superará los 19 °C debido al ingreso de aire del sudoeste.
La ciudad de Santa Fe y la región atraviesan un cambio de tiempo drástico que puso fin a una seguidilla de jornadas sofocantes. Tras un inicio de semana marcado por tormentas persistentes y acumulados hídricos significativos, las condiciones meteorológicas se mantienen inestables este martes 7 de abril. Los especialistas advierten que, si bien el fenómeno principal ha cedido, la regeneración de celdas de lluvia desde el oeste santafesino obligará a mantener los recaudos al menos hasta las primeras horas del miércoles.
Los registros oficiales del lunes dieron cuenta de la disparidad del temporal, con mediciones que oscilaron entre los 40 y los 70 milímetros en el área metropolitana, mientras que en algunas localidades del interior provincial el pluviómetro superó la barrera de los 100 mm. En la capital santafesina, sectores como el barrio Sargento Cabral reportaron casi 50 mm en pocas horas de mediodía, generando anegamientos temporarios y un brusco desplome del termómetro, que se estabilizó en los 16 °C durante la noche.
Para lo que resta de este martes, se prevé que el cielo permanezca mayormente cubierto con probabilidad de chaparrones intermitentes. El viento rotará al sector sudoeste con intensidad leve a moderada, aunque no se descartan ráfagas fuertes que acentúen la sensación de frescura. Hacia la noche se espera una mejora gradual en las condiciones, con una disminución de la nubosidad que dará paso a un miércoles más estable pero con temperaturas otoñales.
Las autoridades recomiendan circular con precaución ante la calzada resbaladiza y mantenerse informados sobre las actualizaciones de los alertas vigentes, dado que la atmósfera continúa saturada tras el paso del frente de tormenta.
