Una unidad de la línea 11 fue devorada por las llamas este miércoles en la zona norte de la ciudad. Afortunadamente, no se reportaron heridos pese a la espectacularidad del siniestro.
Los vecinos de la intersección de Europa y Aguayo vivieron momentos de extrema tensión cuando un interno del transporte público comenzó a arder de forma repentina. El foco ígneo se propagó con tal velocidad que en pocos minutos la estructura quedó reducida a chapa y cenizas.
Testigos del hecho relataron que el fuego estuvo acompañado por una serie de detonaciones que se percibieron en varias manzanas a la redonda, lo que generó un clima de incertidumbre inicial. Una densa humareda oscura cubrió el cielo de la capital santafesina, sirviendo como alerta visual para quienes se encontraban a gran distancia del epicentro. Personal de emergencias y dotaciones de bomberos arribaron rápidamente al lugar para circunscribir el incendio y evitar que las llamas alcanzaran viviendas o cables del tendido eléctrico.
Tras controlar la situación, los peritos comenzaron las tareas de rigor para intentar descifrar el origen del desperfecto que desencadenó la destrucción total del vehículo.
