Felipe, de 13 años, presenta una evolución favorable y fue trasladado a una sala común tras el ataque escolar.
Luego de tres días de cuidados intensivos, el único menor que permanecía en estado crítico tras la tragedia de San Cristóbal mostró signos de mejoría clínica. El paciente fue derivado a una habitación convencional en el Hospital de Niños de la capital provincial, donde continuará su recuperación bajo estricta vigilancia.
Los médicos del efector confirmaron que el joven se encuentra estable y sin cuadros febriles recientes. Además del monitoreo físico, un equipo interdisciplinario de salud mental brinda contención permanente al estudiante, considerando el fuerte impacto emocional derivado del violento episodio ocurrido en la Escuela Normal.
El adolescente es el último de los ocho heridos que aún requiere internación, tras haber sido trasladado originalmente desde Rafaela en código rojo. Mientras tanto, el resto de sus compañeros lesionados durante el tiroteo ya recibieron el alta médica y regresaron a sus hogares.
La comunidad educativa sigue con atención la mejoría del joven, mientras la ciudad intenta asimilar las consecuencias del fatídico lunes.
